lunes, 14 de abril de 2014

Talismanes, hechizos y fantasmas y Los Paraísos




En el blog de Casa de Letras, Pablo De Santis nos cuenta que "En la primavera del 2013 tuvimos ocho encuentros donde conversamos acerca de la literatura fantástica. Abordamos el mundo de lo fantástico y el terror a partir de los temas centrales del género: los hechizos, los fantasmas, la relación entre sueño y vigilia, los objetos mágicos, la idea de que la ficción puede contaminar el mundo real… En nuestros encuentros aparecieron muchos recuerdos de textos leídos en la infancia o en la adolescencia y la certeza de que la narración ha tenido una relación siempre cercana con el miedo.
De estos encuentros surgieron varios textos que buscan con habilidad la inquietud y el asombro del lector. Hubo otros cuentos muy interesantes, pero todavía en etapa de corrección.
Los relatos de Inés y de Adriana, son cuentos breves perfectos e inspirados. En pocas palabras cuentan el paso de un mundo a otro.
Los paraísos es un inquietante cuento de fantasmas, con una cuidada ambientación que acerca con sutileza lo sobrenatural a lo cotidiano.
También pertenece al terror Una mañana cualquiera, un relato que realmente asusta con su juego entre lo familiar y lo siniestro.  El sabor de la cerveza se asoma al tema del viaje en el tiempo, a través de una idea muy original.  En El accidente, lo ominoso avanza a través de pequeñas señales, y el mundo real se deja ganar por el temor a lo desconocido.
En el relato de Laura y también en el de Susana lo extraño se alía con el humor. Los dos relatos son versiones -una realmente fantástica, la otra irónica- de uno de los más antiguos temas de la imaginación: el objeto mágico."

Mi gran satisfacción, es que soy la autora de "Los paraísos" y el haber podido plasmar un "inquietante cuento de fantasmas" ha sido para mí un gran logro y una enorme satisfacción.

sábado, 12 de abril de 2014

Evolución


Escribir ciencia ficción no es fácil, ningún género lo es. La poesía, en cambio, tiene la virtud de ser espontánea: fluye a medida que transmitimos los sentimientos. Pero escribir un poema de ciencia ficción complica un poco la cosa. De todas maneras, nada es imposible, todo es cuestión de sentarse, concentrarse, intentarlo y trabajar en ello.
Este es mi primer poema de ciencia ficción, tuve el placer que fuera publicado por  Ediciones
Alfa Eridiani en su N°21, Tercera época, Diciembre de 2013.


https://www.dropbox.com/s/vkme8y7xfvwhekn/alfaeridiani0041.pdf





Soy carne y soy metal.
La carne se hunde
en el metal,
se transforma,
se muta.
Aún existo.
Soy otro y soy
el mismo
La carne y el metal
se fusionan,
se amalgaman.
La sangre ya
no fluye,
no es necesaria.
No hay dolor
ni sentimientos.
Las emociones
ya no son
mi prioridad.
El sol no me quema.
Mi viejo hogar
es solo un punto en el vacío,
una referencia
remota.
 Los planetas,
rocas que reflejan la luz
de soles distantes.
La angustia se ha convertido
en una palabra vaga,
sin sentido.
Escuchar tu voz
llamándome es
lo único que altera
mis circuitos 
Trato de oler tu perfume,
pero los datos
que recibo
son dispersas distorsiones.
Quiero recuperar tu esencia,
atraparla,
penetrarla,
y te aferro,
estrecho y oprimo
más y más,
hasta que tu alegría
se diluye
en una acuosa sorpresa.
Entonces,
recién entonces,
comprendo.



Mal necesario




La criatura observa al hombre dormido. Para su gusto, es un ser rústico: los pelos le sobresalen de la cabeza, del cuerpo, de las piernas y hasta de la punta de la nariz. Su apariencia es realmente desagradable. Pero debe aceptar que el humano tiene la suficiente fuerza y agilidad para desenvolverse en su hábitat. Utilizando su mente le escanea la memoria: el hombre posee aptitudes sociales favorables para interconectarse con sus semejantes.
La criatura se decide: es eso o desaparecer en un mundo hostil. Su plástico cuerpo se alza, se estira, se afina hasta alcanzar las dimensiones necesarias para penetrar por la boca del humano.
El hombre se ahoga, tose, se despierta, se incorpora.

 Luego, sonríe.

sábado, 22 de marzo de 2014

El colectivo aurora – Esteban Moscarda & María del Pilar Jorge

Tengo el gusto de compartir una ficción escrita a cuatro manos con Esteban Moscarda:



Estaba en el colectivo. Amanecía y el puerto estaba cerca, como un cementerio. Me encontraba profundamente deprimido. En el asiento junto al mío, había un sitar. Parada en el centro del pasillo había un hada de hielo. Usted dirá que estaba soñando. Pero a los sueños, aunque parezca mentira, yo los sé diferenciar de la realidad. Mi corazón comenzó a correr. Mi mano buscó a la sitar y la acaricié, como se acaricia a una vieja amiga. Mis dedos recorrieron sus cuerdas y la música fluyó. “Veo una puerta roja y quiero pintarla de negro. No más colores, quiero que todo se vuelva negro…” La canción, mi tristeza, mi vieja depresión y el hada mutando delante de mis ojos. Ahora es una criatura de la noche que avanza hacia mí, mientras me contempla con sus ojos muy negros. Sus labios rojos se abren y el último sonido que escucho es el de mi propia voz clamando en la oscuridad.



Sobre el otro autor:
http://biosdelosblogsh.blogspot.com/search/label/Esteban%20Moscarda

viernes, 21 de marzo de 2014

En la presentación de TODO EL PAÍS EN UN LIBRO

En la presentación de TODO EL PAÍS EN UN LIBRO, junto con Saurio y Hernán Dominguez Nimo:



 Fue un acto muy emocionante. en el que el tiempo transcurrió sin que nos diéramos cuenta. Después de las palabras de presentación, a cargo de Sergio Gaut vel Hartman, Jorge Ariel Madrazo y de los demás panelistas, la lectura de las ficciones se convirtió en un ritual que amenizó la reunión.


jueves, 20 de marzo de 2014

Perséfone


Perséfone duerme. Sueña con un campo de lirios marchitos. Arrullada por el eterno hechizo, que la trae, la lleva, la encierra, se mueve y se agita. Siente las caricias de su amante sombrío y entreabre los ojos a una oscuridad densa, en la que sólo existen sus cuerpos. Percibe olores añejos, nacidos de las entrañas mismas de la tierra. Pero voces lejanas la llaman: intuye oscuros lamentos, adivina el frío, presiente la nieve. Vuelven los recuerdos. Recuerdos del aroma de viñedos y de la sed que saciara en infinitas tardes de estío. Antes de partir, antes de hundirse en el pozo profundo que ahora la alberga. Los árboles lloran, sus ramas vacías.
Perséfone duerme.


Ficción publicada en el blog:
http//:quimicamenteimpuro.blogspot.com/

Ayuda


Lo encontré un día domingo, a la hora de la siesta. Tenía el pelo sucio y los pantalones rotos; estaba pintando un cerco. La casa, el jardín de pasto desparejo, el árbol frondoso, todo invitaba al descanso. Recordé: había estado allí una vez, hacía mucho tiempo.
El chico me miró con desparpajo, tenía la misma edad, la misma expresión traviesa.
—Hola, soy Tom ¿Necesita algo, señora?
—Sólo recuerdos para un cuento.
—Si pinta un pedazo del cerco, la ayudo.
Para olvidarme un rato de mí misma, tomé el pincel. El pequeño me guiñó un ojo, se apoyó contra el árbol y empezó a comer una manzana.



Publicado en el blog:
 http://quimicamenteimpuro.blogspot.com.ar/