domingo, 4 de diciembre de 2016

Melancolía

Cristales rotos. Palabras sembradas que intentan acoplarse a un rompecabezas absurdo, donde el pasado es el presente y el presente es solo una palabra. El bar y su música,  una música que evoca corazones rotos, momentos marchitos.  Lamento de una tarde que desfallece.

Melancolía: simple recuerdo de un soñador trasnochado, tal vez un poeta, que pasó junto a mí, sin verme. Ahora, cuando  sus huellas ya se  diluyeron  en el aire, solo me quedan el bar y  una llave con la que intentaré reparar un rompecabezas hecho de palabras interminables.   

viernes, 22 de julio de 2016

Insistente

Correr, huir,sentir el viento  helado en la cara, buscar la quietud, el silencio, la paz de una evaporada soledad. Intentarlo una
 y otra vez hasta que las viejas voces resuciten los recuerdos.

martes, 23 de febrero de 2016

Peligros felinos, 2



Pesadilla:
El gato sueña que está encerrado dentro de una caja de Schrodinger.

sábado, 16 de enero de 2016

Brevísimos




Viajero
Había visitado muchos soles, había cruzado muchos cielos, había soñado con muchas lunas.

Ecos
El sonido de las voces ajenas no lo dejaban escuchar sus propios pensamientos.

Nocturno
En la noche más oscura se pierden las ausencias.



domingo, 6 de diciembre de 2015

Viento de palabras – María del Pilar Jorge y Rafael Vázquez





Cuando el temporal sacude las ramas y agita las hojas de los árboles, busco refugio en mundos escondidos en los poemas. Mientras el agua golpea los vidrios de las ventanas, abro un libro, me visto con sus cálidas palabras y me abrigo de la tormenta. Después, sólo quiero correr y dejar que la lluvia moje mi rostro, mi pelo, mi ropa. Entonces, cierro el libro y dejo de leer tus versos.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Sueños ajenos




Rondas de sueños ajenos trepan por las telarañas de sus pensamientos y la atormentan con visiones de gigantes desgarbados acechándola con sus ojos perversos.
Los monstruos dejan escapar de sus gargantas sonidos sibilantes, gemidos  guturales. Ríen, beben, bailan y pelean en torno de una eterna hoguera en la que crepitan los leños que ellos rescatan para alimentar sus candelas.
Ella desea huir. Si sólo pudiera abrir los ojos lo lograría, pero los extraños no la dejan y la obligan a seguir soñándolos. No es nada personal, es sólo que ellos no quieren disolverse en ese angustiante vacío que deja el final de las pesadillas en el infeliz durmiente.
Por eso, los gigantes danzan y seguirán haciéndolo hasta que el sueño de la mujer se convierta en otro sueño más profundo del que ya no podrá despertar.

Nunca más.


viernes, 28 de agosto de 2015

Los amos


"Las cámaras de vigilancia, encaramadas en los edificios, controlaban meticulosamente los movimientos de la calle. Lizy apresuró el paso: los acechantes ojos mecánicos le producían terror. Además, ya era de noche, y en ese horario, la mayoría de los humanos se amontonaban en los  albergues. La nueva especie que gobernaba el planeta lo había trastocado todo. Lizy, demasiado bonita para ser confundida con un híbrido, ni siquiera había podido conseguir un pase para trabajar en los comedores comunitarios. Su única opción para poder subsistir era la Zona Roja..."
El texto completo del cuento se encuentra publicado en el último número de la revista NM,desde el 1° de agosto de 2015.http://www.revistanm.com.ar/