martes, 26 de mayo de 2009

DEL OTRO LADO DEL ESPEJO



Abrí la puerta y crucé el tablero de ajedrez. Entré al bosque. Había
muchos senderos y ninguno llegaba a ninguna parte. Entonces
apareció el gato, con su enorme sonrisa perversa.
—¿Adónde vas, niña?
—Ya no soy una niña.
—Mírate en el espejo.
En el reflejo yo sólo tenía diez años, y mi largo cabello peinado en
dos trenzas. Suspiré feliz. El gato se acababa de convertir en rey, y
se acercaba a mí. Le sonreí. Recién en el último momento noté sus
dientes filosos sobre mi cuello.

publicado en Químicamente Impuro - quimicamenteimpuro.blogspot.com/

y en el Club d'Escacs Sant Martí - www.cesantmarti.com/

3 comentarios:

  1. Muy lindo, María. Las engañosas apariencias que a veces nos hacen confiar en quién no deberíamos.Un cuento-advertencia para el que sepa aprovecharlo.
    Felicitaciones por la inauguración de la nueva casa.
    Miguel Angel.

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  2. ¡Gracias Miguel! El primer seguidor de mi blog, ¡qué emoción!

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  3. Muy bueno, María! No lo había leído, pero es muy bueno...

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