viernes, 9 de octubre de 2009

Casa Tomada


No se como sucedió, pero mientras trataba de escribir, ellos comenzaron a llegar, de uno en uno, casi sin que me diera cuenta. Ahora se han adueñado de mi casa y ríen a carcajadas.
Cortázar recita una historia de Cronopios y de Famas, mientras le da cuerda a su reloj. Borges coquetea con José Hernández y Abelardo Castillo los espía. En el living Verne hojea un Código Civil y Salgari se bebe el tequila. García Lorca se adueñó de la cama de mi hijo y discute con un Cronopio.
Cuando atravieso el comedor, Maquiavello me guiña un ojo.
Cierro la puerta, para que los caballeros no descubran a Carmilla jugando con cristales soñadores. Pero los murmullos de sus voces me hacen cosquillas.
Entonces, escribo.

publicado en http://quimicamenteimpuro.blogspot.com/

4 comentarios:

  1. Están siempre en nuestras casas, pero pocos los vemos así y no sabemos aprovecharlos así...

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  2. Es cierto, Ogui y se aprende mucho leyéndolos. Son una gran compañía.

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  3. Excelente versión de "Casa tomada" del Gran Julio. Siempre me pregunté quién serían los visitantes. Sigo por aquí.

    Otro saludo.

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