lunes, 16 de septiembre de 2013

Palabras atrapadas en servilletas de papel robadas de un bar



Para las palabras rebeldes, caprichosas, que aparecen y se escapan, como los duendes, los trasgos y los espíritus efímeros, son buenas las servilletas de papel. Esas servilletas que, en las mesas del bar, aguardan una boca ávida, que deje en ellas su marca. Pero nosotros sabemos que  también  están ahí   para que podamos capturar  palabras tiernas como croissants recién salidas del horno. Por eso, cuando las palabras esquivas llegan por fin, no podemos evitarlo; la pulsión es más fuerte: las atrapamos. Junto a ellas, llegan apresurados  pensamientos y sueños fugaces. Pagamos nuestro café y nos alejamos felices, la servilleta guardada en un bolsillo o en la cartera: porque la consigna es seguir escribiendo, seguir viviendo un poco, un poquito más cada día en esas palabras, atrapadas en las servilletas de papel robadas de un bar.


3 comentarios:

  1. María, las servilletas dobladas bien pudiesen ser un portal a este mundo. Quién sabe.

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  2. Creo que sí,que lo son. Gracias, Cristian, por pasar y leer.

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  3. ¡Qué lindo! ¿Quién que escribirán en ellas? Un enamorado, un solitario, una madre, un padre...
    Hermoso tema, tratado con delicadeza.

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